Radioterapia o Quimioterapia: Claves para Decidir el Mejor Tratamiento
¿Cómo se determina el tratamiento para el cáncer de mama?
Cuando se diagnostica cáncer de mama, una de las primeras preguntas es qué tratamiento se debe seguir. Sin embargo, el tratamiento no se determina únicamente a partir del diagnóstico. Antes de establecer una estrategia terapéutica, el equipo médico analiza diferentes características del tumor y de la persona para conocer el tipo de cáncer, su extensión y su comportamiento.
Biopsia: conocer las características del tumor
La biopsia es un procedimiento mediante el cual se obtiene una pequeña muestra del tejido de la mama para analizarla en el laboratorio. El estudio de esta muestra permite confirmar la presencia de células cancerosas y determinar características específicas del tumor, como su tipo y grado.
Esta información es fundamental porque ayuda a orientar las siguientes pruebas y decisiones de tratamiento.
Receptores hormonales: ¿el tumor responde a hormonas?
Algunos tipos de cáncer de mama utilizan las hormonas estrógeno y progesterona para crecer. Por medio de pruebas realizadas sobre el tejido obtenido en la biopsia, se determina si las células tumorales presentan receptores para estas hormonas.
Cuando un tumor es positivo para receptores hormonales, pueden considerarse terapias hormonales que actúan sobre esta vía y ayudan a limitar el estímulo hormonal que favorece el crecimiento de las células cancerosas.
HER2: identificar una proteína específica
También se analiza la presencia de HER2, una proteína que puede encontrarse en cantidades elevadas en algunos tumores de mama. Cuando el cáncer es HER2 positivo, existen terapias dirigidas diseñadas para actuar específicamente sobre esta proteína.
Por ello, conocer el estado de los receptores hormonales y de HER2 es una parte importante de la caracterización del tumor.
Estadificación: determinar qué tan extendida está la enfermedad
La estadificación permite conocer la extensión del cáncer. Para establecerla se consideran factores como el tamaño del tumor, la afectación de los ganglios linfáticos y la posible presencia de enfermedad en otras partes del organismo.
Dependiendo de las características del caso, el especialista puede solicitar estudios de imagen, análisis de laboratorio u otras pruebas para complementar esta evaluación.
¿Qué tratamientos pueden utilizarse?
Con los resultados de estos estudios, el equipo médico determina qué modalidades pueden ser apropiadas. El tratamiento puede incluir:
-
Cirugía: busca retirar el tumor y, cuando está indicado, tejido o ganglios cercanos.
-
Radioterapia: utiliza radiación para destruir células cancerosas en una zona específica.
-
Quimioterapia: emplea medicamentos que actúan contra las células cancerosas y puede administrarse antes o después de la cirugía, según el caso.
-
Terapia hormonal: se utiliza en tumores que presentan receptores hormonales.
-
Terapias dirigidas: actúan sobre características específicas de las células tumorales, como HER2.
-
Inmunoterapia: ayuda al sistema inmunitario a reconocer y combatir determinadas células cancerosas y está indicada en situaciones específicas.
En algunos casos se utiliza una sola modalidad y en otros es necesario combinar diferentes tratamientos, de acuerdo con las características del tumor y la etapa de la enfermedad.
Un tratamiento determinado a partir de múltiples factores
Además de las características del cáncer, los especialistas consideran el estado general de salud, antecedentes médicos y otros factores individuales antes de establecer el tratamiento.
Por ello, dos personas con cáncer de mama pueden recibir tratamientos diferentes, incluso cuando tengan diagnósticos similares. La información obtenida mediante la biopsia, los estudios de receptores, HER2 y la estadificación permite al equipo médico contar con elementos para definir el abordaje más adecuado para cada caso.
El tratamiento debe ser indicado y supervisado por especialistas, de acuerdo con la evaluación integral de cada paciente.
PERMISO DE PUBLICIDAD N° 233300201A2080